Debate político sobre las tragaperras
En la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, se desencadenó un fuerte debate en el PRO tras la decisión de Mauricio Macri de permitir que se instalen más maquinas tragamonedas, para así obtener una mayor recaudación. Uno de los legisladores del sector de Macri se expresó en contra, alegando que ese negocio sólo beneficiaría al gobierno nacional.
Para que este nuevo acuerdo se cumpla, se deberían instalar 1500 nuevas maquinas tragamonedas en el Hipódromo de Palermo. Esto aumentaría sustancialmente la recaudación de impuestos en la Ciudad de Buenos Aires. Los legisladores del Pro creen que esta hipótesis es absurda: por un decreto firmado por el entonces presidente Néstor Kirchner, se extendió la concesión del hipódromo hasta el año 2037 al empresario Cristóbal López.
El cálculo del Gobierno de la Ciudad es que la instalación de estas máquinas tragamonedas haría ingresar 170 millones de Pesos extra al presupuesto de la Ciudad, lo que serviría para frontar los compromisos de la gestión de Macri. Aunque el proyecto ingresó a las cámaras a principios de diciembre, todavía no ha pasado por la Comisión de Presupuesto.
Esta iniciativa, de todos modos, tiene un futuro incierto, ya que hay un conflicto importante de intereses alrededor de este proyecto. Por un lado, sólo el ejecutivo nacional puede dar la aprobación final a la propuesta, lo que significaría que Cristina Fernández le estaría haciendo un gran favor a uno de sus principales opositores: el macrismo. Pero al mismo tiempo, si la rechaza, generaría un problema con el empresario kirchnerista Cristóbal López, cuya empresa Casino Club sería la encargada de colocar y administrar las nuevas máquinas tragaperras.





