Estar atento en el Blackjack

Aunque seamos expertos en el blackjack y ya tengamos años jugando a este juego de cartas, hay muchos factores psicológicos que nos pueden jugar en contra a la hora de sentarnos en la mesa de blackjack del casino.

La psicología tiene mucho que ver en los juegos de azar. Por ejemplo, según algunos expertos, menos de una persona de cada 100 gana dinero a largo plazo en los juegos de azar. Sin embargo, aún los jugadores que pierden constantemente, siguen jugando una y otra vez, con la esperanza de poder ganar algún día. Esto quiere decir que juegan por motivos que no tienen que ver con el beneficio que obtienen: juegan por una razón psicológica que no siempre se descifra rápidamente.

En el blackjack, como en muchos juegos de azar, lo principal, no es ganar, sino la acción que nos brinda el juego. Gozamos de la acción, más allá de ganar o no. Incluso el hecho mismo de usar la palabra “juego” indica una actitud diferente de la que vemos en el deporte: los deportes no se juegan, se practican.

Según una investigación, se pudo observar que el juego satisface dos necesidades básicas humanas: sentirse vivo y sentirse valioso.

La sensación de estar vivo se genera porque, al jugar, uno está atento, emocionado, se acelera el ritmo cardíaco, la respiración y aumenta la tensión muscular. Incluso pasamos por diferentes estados de ánimo, que van desde la esperanza y el entusiasmo, hasta la frustración o decepción, dolor…

También nos hace sentir valiosos, ya que cuando ganamos, reaccionamos con orgullo y se eleva nuestra autoestima. Nos sentimos muy emocionados, felices, con cierta excitación y una sensación de haber logrado algo, de haber sido valientes. Tenemos la sensación de tener todo bajo nuestro control.

El juego puede transportarnos a otro mundo, lleno de felicidad, en el que somos los héroes de nuestra propia historia.

El Casino es un manipulador psicológico de los jugadores, ya que sabe como hacer que el jugador pierda su dinero sin que prácticamente se de cuenta de ello. Esto es porque se “apodera” de su mente, creando un ambiente exótico y especial, donde la hospitalidad, la cena, las bebidas alcohólicas gratuitas, forman parte de esa ensoñación.

Por eso, a la hora de jugar debemos ser fuertes mentalmente y estar muy consciente de todo lo que pasa en el juego, y no dejarnos llevar por una fantasía. Tenemos que tomar nuestras propias decisiones de manera segura y concreta. Así, nos irá de maravillas, ya que siempre tendremos el control.