En Bolivia, el gremio de operadores de juegos de azar tuvo que apelar al poder judicial, para poder operar máquinas tragamonedas en este país.
“Hace algunos meses, la Asociación Gremial de Operadores, Fabricantes e Importadores de Juegos de Entretenimiento Electrónico de Destreza y Habilidad", solicitó al Concejo aprobar el funcionamiento de la actividad de máquinas tragamonedas”. Estas fueron las declaraciones que hizo Tatiana Rojas, presidenta del Concejo de Cochabamba, al diario “El Tiempo”. En ese momento, el Concejo Deliberante de Cochabamba se declaró incompetente para actuar, ya que todas las autorizaciones para la instalación de salas de juego y sus correspondientes máquinas, deben provenir de LONABOL, la Lotería Nacional de Bolivia.
A partir de ese momento, los operadores de salas de juegos y máquinas tragamonedas comenzaron con el proceso administrativo que les permita operar legalmente dentro de esa localidad. Sin embargo, tampoco obtuvieron sus permisos.
Walter Rocha, director de Asesoría Jurídica del Concejo, ha dicho que una vez que se agotaron las vías administrativas, la asociación de operadores tuvo que recurrir a la justicia ordinaria e iniciar un Proceso Contencioso Administrativo, para conseguir que el Concejo Deliberante de finalmente la autorización correspondiente. Es que los operadores de tragamonedas quieren que se legalice finalmente su situación.
A la fecha, el caso se encuentra en la llamada Sala Relatora (Sala Civil Primera), para luego pasar a la Sala Plena de la Corte de Distrito de Justicia de Cochabamba, que es el organismo que finalmente dará un fallo al respecto.
En caso de ser favorable para los operadores de juegos de azar, podrían darse casos similares en el resto del país, lo que permitiría la apertura de salas de tragamonedas en todo el territorio de Bolivia.





