Con la aprobación del intendente Pulti, de Mar del Plata, y el Concejo Deliberante de la ciudad, la empresa Codere, en asociación con empresas locales, abrirá una nueva sala de bingo y tragamonedas en Bolívar y Entre Ríos.
La Asociación de Empleados de Administración, Maestranza y Servicios ha dicho que están completamente en contra del incremento de la cantidad de tragamonedas, y dicen que esta situación provocará una “competencia desleal para con los casinos y el propio Estado provincial”.
En Marzo del año pasado, Roberto López Del Hoyo, arquitecto de la obra de Intermar Bingos SA, le hizo llegar al Jefe Comunal una nota solicitando la aprobación de los planos para obra nueva en el terreno de Bolívar y Entre Ríos. Este terreno había sido comprado por Codere en el año 2008, en 1.300.000 dólares.
Como la obra prevista excede el Factor de Ocupación del Suelo (FOS) que indica el Código de Planeamiento Urbano de la ciudad, la empresa propuso al intendente Pulti pagar una compensación al municipio de $2.291.909, a pagar en 12 cuotas de $190.992,46 cada una.
Intermar también presentó una nota en el Instituto Provincial de Lotería y Casinos bonaerense, solicitando autorización para el traslado del Bingo que se encuentra en la peatonal, al predio de la calle Bolívar. Se advierte en la nota que, además, se prevé la ampliación de la cantidad de tragamonedas existentes.
Se aclara en la nota que las tragamonedas, el bingo y el restaurante del nuevo local generarán un ingreso para la provincia de 97 millones de pesos, durante el año 2010. Se pretende remarcar, de este modo, el beneficio que significará para la ciudad esta nueva sala.
Sin embargo, Jorge Baino, secretario general del gremio de empleados de casinos, reiteró que esa asociación se opone rotundamente a la ampliación de la sala de tragamonedas del bingo. Y fue más allá, al decir que en la ciudad “sobran bingos”.
Por su parte Roberto Páez dijo que, además de ser competencia desleal para el casino, las nuevas instalaciones no cumplirían con la reglamentación de cantidad de máquinas por metro cuadrado.
Con el aumento de máquinas tragamonedas y la retracción del juego, los empleados de casino han visto disminuidos sus ingresos, ya que una parte de ellos se compone con las propinas de los clientes: “al haber menos público apostador, la gente dej menos propinas”, dijo.
Según Páez, los capitales privados son competencia desleal para el propio gobierno, ya que el Casino Provincial es del estado provincial.





