Hay muchos tipos de tragaperras, con distinta cantidad de cilindros, líneas de pago y juegos adicionales. Pero hay dos tipos generales de tragaperras, en los cuales están todas incluidas.
Tragaperras Básicas:
Se le llama así a las tragaperras que ofrecen un premio fijo, que no se va acumulando a medida que se van jugando monedas. Para jugar en estas tragaperras, por lo general se usan monedas de baja denominación, y los premios suelen salir con bastante frecuencia, pero son de menor cantidad. Estas tragaperras básicas son perfectas para los jugadores que van a los casinos con dinero limitado y se sientan a jugar a las tragaperras por un tiempo largo.
Este tipo de máquinas tiene una variedad amplia de líneas de pago y varias figuras. La más común que podemos encontrar es la de la línea de pago en el centro.
Estas tragaperras básicas activan su línea de pago cada vez que se deposita una moneda, por lo tanto, una buena estrategia a usar, sería la de jugar con todas las monedas que podamos, así tendremos todas las líneas de pago activadas y muchas más chances de ganar.
Tragaperras Progresivas:
La diferencia entre estas tragaperras y las básicas es el premio que tienen las progresivas. El premio en estas últimas se va acumulando y va aumentado. Aunque los premios acá son mucho menos frecuentes, pueden llegar a ser muy altos.
A medida que la gente juega en estas tragaperras, y el premio no ha salido, éste va aumentando. En el momento en que sale el premio, el pozo vuelve a su mínimo y empieza de nuevo todo el ciclo. Si queremos tener más chances de ganar, debemos apostar el máximo de monedas que tengamos.





