Una máquina tragaperras modelo Cadillac Cash, de un casino de Alabama, trajo la fortuna a una jugadora de Georgia de 62 años. La mujer apostó sólo 1.50 dólar, y se llevó un premio de 632.897 dólares.
El premio era un jackpot progresivo que se jugaba entre las tragaperras de 178 casinos del estado de Alabama.
El premio fue entregado públicamente por los representantes del casino, frente a la máquina tragamonedas que dio el premio.
En la entrega manifestaron la alegría que les daba haber comenzado el año entregando semejante premio, sobre todo en una época de crisis generalizada, por lo que el premio contribuía a aliviar la situación económica de la afortunada jugadora.





